El Vancouver International Airport (YVR) analiza la posible demolición de una estructura de estacionamiento parcial yacenada por años, en medio de un replanteo estratégico para modernizar el acceso terrestre y expandir la terminal. Este estacionamiento, cuya construcción inició en 2017, quedó suspendida en 2020 tras la pandemia y ahora se considera obsoleta ante las nuevas tendencias de movilidad.
Durante su discurso ante la Greater Vancouver Board of Trade, la presidenta y CEO del aeropuerto, Tamara Vrooman, destacó que el proyecto original respondía a una expectativa de crecimiento de vehículos particulares y estacionamientos, una visión que ya no se ajusta a la realidad actual. En cambio, el aumento del uso de transporte compartido, como servicios de ride-hailing y el transporte público, ha modificado drásticamente los patrones de llegada y salida de pasajeros.
Las nuevas formas de transporte, en particular la introducción de plataformas como Lyft y Uber desde 2020, han transformado la preferencia del público y de los empleados del aeropuerto. Actualmente, más del 65% de los viajeros utilizan modos distintos al vehículo privado para desplazarse, mientras que el ride-hailing representa el 24% de los trayectos hacia y desde YVR. Esto contrasta con la visión previa que apuntaba a una fuerte demanda de estacionamientos para vehículos particulares.
El estacionamiento inacabado es una estructura de cinco pisos ubicada justo al este del estacionamiento original y próximo a la estación SkyTrain YVR Airport Station. La obra contemplaba 2.170 plazas para vehículos públicos y otras 665 para alquiler de autos, con un costo ya invertido cercano a los 525 millones de dólares antes de su suspensión. Sin embargo, completar la construcción demandaría una inversión estimada en 300 millones.
Ante este cambio en el panorama del transporte terrestre, la autoridad aeroportuaria ha descartado reanudar la obra y reconsidera opciones para utilizar ese espacio en otros fines, incluyendo una posible ampliación significativa de la terminal misma. Esta decisión forma parte de un plan más amplio para adaptar YVR a las nuevas demandas de movilidad, así como mejorar la experiencia del usuario y la eficiencia operativa.
Desde la suspensión del proyecto, en medio de la crisis sanitaria global, solo se retomaron y concluyeron trabajos específicos como la expansión del edificio de la terminal internacional Pier D. El nuevo enfoque refleja cómo la pandemia aceleró cambios en los hábitos de transporte y la necesidad de infraestructuras más flexibles y sostenibles.
En suma, Vancouver International Airport se prepara para transformar su infraestructura clave priorizando el transporte compartido y la expansión de servicios aeroportuarios, en línea con las tendencias del transporte urbano en la región metropolitana.