Un vuelo de Turkish Airlines procedente de Estambul experimentó un incendio en el tren de aterrizaje tras su aterrizaje en el Aeropuerto Internacional Tribhuvan de Katmandú. Las llamas surgieron en la parte trasera del tren en el momento del descenso, lo que obligó a la evacuación inmediata de las personas a bordo.

Las autoridades aeroportuarias y los equipos de emergencia respondieron rápidamente para controlar el fuego utilizando vehículos especiales, manteniendo la seguridad de los pasajeros. En total viajaban 288 personas, quienes fueron desalojadas sin sufrir heridas y trasladadas hacia la terminal del aeropuerto.

Tras controlar la situación, el avión fue desplazado a una zona segura dentro del aeropuerto, permitiendo la reapertura de las pistas y la reanudación gradual de las operaciones de vuelo. La aeronave permanece fuera de servicio mientras un equipo de mantenimiento realiza una inspección técnica exhaustiva para determinar las causas del incidente.

El organismo regulador nepalí, la Autoridad de Aviación Civil de Nepal, anunció que ha iniciado una investigación detallada a través de su departamento de seguridad de vuelos, junto con el equipo de mantenimiento y reparación del aeropuerto. Además, se ha coordinado la reubicación de los pasajeros en otros vuelos para continuar con sus destinos.

Turkish Airlines mantiene cinco vuelos semanales hacia Nepal, siendo una conexión clave entre este país y mercados en Europa, Estados Unidos y Canadá. No es la primera vez que la aerolínea enfrenta incidentes en este aeropuerto; en 2015, un avión de la compañía sufrió daños significativos tras salirse de la pista en Katmandú, aunque sin víctimas.