La Nigeria Civil Aviation Authority (NCAA) rechazó categóricamente las acusaciones contra Air Peace por supuestamente haber dejado varados a pasajeros en Londres luego de que su vuelo sufriera un impacto con un ave. Según el director general, Capt. Chris Najomo, la aerolínea actuó conforme a los protocolos de seguridad y garantizó alojamiento inmediato a los pasajeros en un hotel cercano tras detectarse el daño.

El incidente ocurrió cuando la aeronave de Air Peace aterrizó en Londres y los pasajeros ya habían desembarcado, momento en que el piloto realizó una inspección rutinaria y descubrió los daños causados por el golpe de un ave. Como medida precautoria, la aerolínea contactó al fabricante Boeing, que ordenó la inmovilización del avión para inspecciones adicionales. Los pasajeros fueron alojados en el hotel Hilton próximo al aeropuerto de Gatwick y se les ofrecieron opciones de vuelo para continuar su viaje, incluida la posibilidad de abordar otro vuelo de Air Peace desde Abuja ese mismo día.

Najomo enfatizó que las demoras y cancelaciones son situaciones comunes en la aviación mundial y criticó las reacciones virales que calificó de desproporcionadas. Explicó que tras la investigación realizada por la NCAA, se confirmó que Air Peace cumplió con todas las regulaciones y brindó el soporte adecuado a sus clientes. Además, el funcionario pidió a los ciudadanos nigerianos apoyar a las aerolíneas nacionales en lugar de promover narrativas negativas que menoscaban la imagen de la industria local.

El director general también mencionó otros casos internacionales de interrupciones operativas similares, como las ocurridas en Delta Air Lines y British Airways, que no generaron protestas masivas ni indignación pública.

Este pronunciamiento llega en un contexto de creciente preocupación por la estabilidad y calidad del servicio en el sector aéreo nigeriano, donde la NCAA insiste en mantener altos estándares de seguridad y atención al pasajero. Así, la defensa de Air Peace busca equilibrar la percepción pública frente a un evento que, aunque fuera de control, fue manejado con responsabilidad.