American Airlines continúa ofreciendo servicio de comidas en primera clase en su ruta entre Chicago O’Hare y Denver, a pesar de que la distancia actual entre ambos aeropuertos es menor a 900 millas, según su política oficial. Esta situación se explica porque la aerolínea calcula la distancia con base en el antiguo aeropuerto de Denver, Stapleton, cerrado hace casi tres décadas.

La política estándar de American establece que se sirven comidas completas en vuelos de primera clase que cubren más de 900 millas durante horarios de comida, mientras que para trayectos entre 500 y 899 millas ofrecen solo una cesta de snacks. Aunque antes de la pandemia existían excepciones para rutas consideradas premium y muy competitivas —como Chicago O’Hare a Washington National o Nueva York LaGuardia—, la aerolínea eliminó esas excepciones, excepto una. La ruta Chicago-Denver, que suma 888 millas en la configuración actual, todavía recibe comidas completas.

Un portavoz de American confirmó que esta situación responde a que la compañía calcula la distancia en base al aeropuerto original Stapleton en Denver, cuya distancia a Chicago O’Hare superaba las 900 millas. Este método de cálculo no se ha actualizado, lo que genera esta anomalía. Además, al tratarse de dos hubs de aerolíneas competidoras —United gestiona ambos aeropuertos— es probable que mantener esta regla permita a American ofrecer un servicio mejor en esta ruta sin abrir la puerta a múltiples excepciones o diferencias caso por caso, beneficiando en última instancia a los pasajeros.